Jorge Augusto Zelada
El Estado puede ser drogadicto...
Al igual que los ciudadanos que lo constituyen, el Estado puede volverse también drogadicto. Su única droga es la plata, y en su afán de conseguirla manipula las estadísticas, niega la inflación, pone cepo al dólar y hasta puede llegar a matar... Sube los impuestos de una manera exagerada. Ya va por 11 veces más de lo que cobraba un gobierno limitado. Por suerte, los organismos internacionales de crédito le han cortado el chorro, que sino estaríamos sobreendeudándonos hasta niveles esclavizantes. La única salida que nos queda es retornar al gobierno limitado, redepositando muchas funciones que actualmente tiene el Estado en la poderosa y multifacética iniciativa privada... Ver www.oparei.com
oparei@oparei.com
El Estado puede ser drogadicto...