Jorge Augusto Zelada
El ferrocarril puede ser un gran negocio !
¿ Qué es lo más valioso que tiene la empresa ferrocarrilera del Estado ? ¿ Sus viejas unidades ? ¿ Las gastadas vías ?
¿ Los heroicos talleres que mantienen en movimiento esos increíbles vagones del tiempo de Ñaupa ?
i Nada de eso tiene gran valor comercial ! ¿ Y entonces? Lo que más vale de todo el ferrocarril son los terrenos ! Hectáreas tras hectáreas de aquí a Encarnación, que podrían venderse a muy buen precio o, mejor todavía, desarrollar un revolucionario sistema de transporte que permitirá duplicar la velocidad crucero de los colectivos.

El motor de los ómnibus modernos tiene capacidad suficiente para desarrollar velocidades de 150 o más kilómetros por hora; el problema está en el tránsito, como todos sabemos. Pero... ¿ qué sucedería si un colectivo tuviera toda la ruta para él solo, sin otros vehículos ni atrás ni adelante, ni mucho menos viniendo en sentido contrario ? Es el sueño dorado de todo micrero paraguayo, verdad?... Pero todavía hay más: Ese ómnibus se estaría deslizando sobre unos carriles de cemento armado, en forma de «U», que encerrarían a cada rueda, impidiéndole salirse jamás, aún en el caso de un reventón, rotura de dirección, dormida del chofer, etc.

Naturalmente que para mayor seguridad todavía, pueden utilizarse unidades de ocho ruedas, equipadas con doble motor (de forma tal que si falla uno, el otro sigue en funcionaniento), neumáticos radiales de gran seguridad, etc., que son cosas que ya existen en el mercado.

¿ Y cuánto costarían esos cuatro carriles en «U» (dos de ida y dos de vuelta) ?

¡ No pueden ser tan caros ! Al fin y al cabo usan mucho menos material que las rutas convencionales; pueden reciclarse hierros y durmientes para la compactación del terreno; es un trabajo que puede realizarse íntegramente con materiales y profesionales paraguayos... El cobro de «peaje» a las distintas empresas privadas que quieran utilizar el sistema pagaría rápidamente la inversión.

En fin...; son todas ventajas, excepto por una cosa: No se ha visto ni en Japón, ni en Europa, ni en Estados Unidos. Es una idea sudamericana, que será absurda hasta que los gringos la desarrollen...

¿ O no ? ¡¿ Por fin no ?!

Jorge Augusto Zelada
oparei@oparei.com
El ferrocarril puede ser un gran negocio !