Jorge Augusto Zelada
¿ Se acuerda cuando Ud. era pobre, doctor ?
Créame cuando le digo que siento una profunda admiración por su espíritu de lucha, doctor. Usted era pobre, recién llegado a la capital; tuvo que trabajar y estudiar al mismo tiempo, renunciando a fiestas, bailes y romances –algo terriblemente heroico cuando la sangre juvenil se agolpa–; todo en pos de su carrera. Recuerdo también cuando el Gobierno quiso arancelar los estudios universitarios, usted se opuso tajantemente, acaudillando a la mayor parte del estudiantado que, como es lógico, prefería estudiar gratis...

Eso fue hace mucho tiempo, doctor; tanto, que ya habría que calcular en décadas. Ahora usted es millonario: tiene una espectacular residencia en un barrio «chuchi» de Asunción, dos coches último modelo, además del 4x4 que usa su hijo mayor; es co-propietario de una de las clínicas privadas más importantes del país y... ¿ y para qué voy a seguir haciendo el inventario de lo mucho que usted ha conseguido, con esfuerzo y trabajo ?

Sólo me resta una pregunta: ¿ No sería tiempo que usted empiece a devolver lo mucho que le ha dado la Universidad? Actualmente hay muchos chicos de escasos recursos que no pueden estudiar una carrera universitaria por falta de rubro académico. ¿No le parece, doctor, que usted tiene una facturita pendiente?

• BECAS Y ARANCELES

Nuestra propuesta es simple: Todos los estudiantes universitarios del país deberán pagar sus estudios. Los que puedan y así lo quieran irán pagando sus cuotas mensuales; los que no puedan o no quieran se inscribirán en el sistema de BECA AUTOMÁTICA, firmando documentos de pago que comenzarán a ser cobrados con los respectivos intereses cuando el alumno se convierta en profesional y comience a ganar dinero. El pago puede ser en cómodas cuotas mensuales, basadas en el arancel vigente a la fecha de cobro. De esta forma todos –ricos y pobres– podrán estudiar, y todos –ricos y expobres– deberán devolver lo que la sociedad gastó para convertirlos en un profesional, y posibilitar de esa manera que otro chico tenga acceso a una carrera similar.

Como quien dice: «Estudie ahora... y pague después !»

Jorge Augusto Zelada
oparei@oparei.com
¿ Se acuerda cuando Ud. era pobre, doctor ?